se me escapaba la risa
Se me escapa la risa. Se que no es el momento indicado pero no puedo reprimir esos espasmos que salen del estómago, bloquean los pulmones y estallan en una carcajada. Pero es que la escena no es para menos, y además o rio o lloro. ¡Y que cara me pone el del smart! Y yo sin poder contener la risa.
Ha sido una de esas mañanas que te levantas con el pie izquierdo, mejor dicho, te levantas y te das cuenta que el despertador yace hecho pedazos en el suelo del golpe que le has dado y claro, ese día tienes mil cosas que hacer. Se me ha caido el café en la camiseta, me he resbalado en la ducha y me he torcido el pie, la raya del ojo se me ha torcido porque he estornudado y he tenido que volver a empezar con el maquillaje. He vaciado 3 veces el bolso: 1 buscando las llaves, 2 buscando el móvil, 3 buscando las llaves (sí otra vez).
Total que llegaba tarde a todo. Subo al coche arranco, me pongo en marcha y oigo un ruidito extraño… Da igual, tengo prisa y no quiero preocuparme más… (por una vez debería haberlo hecho, preocuparme). Total que llego a la carretera y a los 2 km un atasco de narices, casi parada y el coche con su ruidito: brrrm, brrrm, brrrm… Al cabo de unos 200m (unos 5 minutos) se convierte en un brrrrrrrrrmmmmmmmm, brrrrrrrrrmmmmmmmm, brrrrrrrrrmmmmmmmm, y yo ya poniéndome realmente nerviosa… 200m más… bbbbbbbbbbbbbbrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrmmmmmmmm pam puf puf ssssssssssshhhhhhhhhhf… y el silencio…
He tenido que empujar el coche hasta el arcén. Lógicamente primero he buscado el chaleco, los triángulos, he mirado antes de salir… Bueno eso, he llevado el coche al arcén he llamado al seguro y me han dicho: ¡uf! con el atasco que hay en esa carretera… tardaremos al menos 2horas… Miro el termómetro (el reloj ya no me importa, ya no voy a llegar) y 35º y sólo son las 10h30… Me apoyo contra el quitamiedos y veo pasar los coches leeeeeeentamente, como en los dibujos animados antiguos que eran un cilindro con dibujos dando vueltas… las 11h30, busco el móvil para volver a llamar en tono suplicante y ¡sin batería!
Ese arcén lo están utilizando algunos coches para avanzar hasta la salida siguiente. Uno de esos coches es un Smart, me ve y frena. No, no nos la pegamos… Bueno yo no. El conductor del Smart se reincorpora a la carretera sin mirar y gggggggggrrrrrrrrrñññññññññññ. Venía un camión, que lógicamente no miraba al arcén porque por ahí no se reincorpora nadie, y por lo tanto no ha visto al Smart que se ha quedado atrapado literalmente entre mi coche y el camión que lo arrastra, rayando también el mio con un ruido horrible, como el de las tizas sobre las pizarras pero a lo bestia.
Y me veo al conductor del Smart intentando salir por la ventana del coche sin casi poder, probando primero con la cabeza, luego con el culo, luego con las piernas, mientras el del camión le mira también con cara de no entender nada y todos los otros coches del atasco se entretienen con el ‘accidente’. Y cuando el conductor del Smart me mira no puedo más y estallo en carcajadas que me paralizan los pulmones de los espasmos que me salen del estómago.