yo me visto así para sentirme bien conmigo misma
«Yo me visto para sentirme bien conmigo misma, no para que los otros me miren» seguro que esta frase la habéis oído, o incluso pronunciado en mucho más que en alguna ocasión. ¡¡¡Pues es mentira!!! o al menos una verdad a medias.

Antes de que el colectivo femenino me tire los trastos a la cabeza mejor me explico. Es cierto que nos sentimos mejor cuando nos «ponemos guapas» (milagros a Lourdes, que no siempre funciona, más de una vez me he lavado la cara y me he cambiado el modelito por mis tejanos y una camiseta), nos bañamos en lugar de ducharnos, nos colocamos todas las cremas que encontramos, escogemos la ropa que más nos favorece, nos esmeramos con el maquillaje… y nos sentimos preparadas que no es lo mismo que bien.
Preparadas para salir a la calle y andar con la espalda recta, la cabeza alta, la mirada en el horizonte (que más de una ha acabado pisando un regalo canino), el paso firme y las nalgas apretadas (la que puede hasta saca pecho) para ir a la caza de las miradas.
Porque, no nos engañemos, ese es el objetivo final. Ser miradas, mejor dicho ad-miradas cual la Pietá en la Basílica de San Pedro. Y eso sí es lo que nos hace sentirnos bien. Que nos ad-miren nos hace sentir seguras de nosotras mismas, nos hace sentir fuertes, que tenemos poder y eso es lo que las mujeres llaman «sentirse bien consigo misma».
Este anuncio, pese a las críticas que ha recibido (tantas como el producto, porque he leído cada cosa por ahí…) lo borda: