pasé la noche en la peli de el rey león
Pasé la noche en la peli del rey león, o al menos en la jungla en la que vive el Jabalí Pumba.

Pase la verbena, como es tradición, en la casita que mis abuelos tienen cerca del Tibidabo. Todo transcurría bien: partidas de cartas, música, buena cena, coca (de la de comer no de la esnifar, aunque seamos ya el primer consumidor del mundo), cava…
Y con unos invitados poco usuales: mosquitos tigre (¡au! ¡duele! – si vieráis las picaduras…), las mariposas nocturnas, un buho, algunos gatos, demasiados perros (eso si que lo llevo mal, con el miedo que me dan…), arañas… y para acabar con la fauna 3 jabalís, sí 3. Y uno de ellos enorme que daba hasta miedo pese al muro que nos separaba…
Conseguí hacerles varias fotos, pero la única en la que se ve a uno relativamente bien es está…
Tras transportarme a El Rey León cerré la velada cantando el mundialmente famoso «hakuna matata«.