mono-diálogo con uno mismo 02
– ¡Que voy a llamar! No insistas en que no lo haga porque lo haré.
– ¿Pero lo tienes claro? mira que quizás no haya vuelta atrás…
– Sí me muero de ganas… Da igual lo que encuentre, lo importante es que lo busque
– ¿Y por qué lo haces?
– ¿El qué?
– Llamar
– Porque me apetece, porque no quiero pasarme la vida pensando en “y si…”.
– No entiendo que quieres decir… ¿lo tienes tan claro?
– Pues mira, yo tampoco lo sé y no me hagas pensar que no tengo ganas. Quiero disfrutar lo que tengo cuando lo tengo, por poco que sea
– Bueno, arriésgate. ¿Y si pierdes?
– ¡Déjame en paz!
– Si tienes ganas de llamar llama, si quieres irte vete, si quieres quedar queda… pero piénsalo bien.
– ¿Tú sabes eso de que la energía no se consume, se transforma?.Pues si en la vida no tomas decisiones de cambio lo único que puede pasar es que todo siga igual. No puedo perder, simplemente ganaré cosas diferentes.
– Pero ¿no tienes miedo?
– Pues sí, tengo miedo, mucho miedo.
– ¿De qué?
– Ya lo sabes
– Sí, pero quiero oírtelo decir
– De precipitarme, de afrontar la situación, de enfrentarme a decir según qué…
– ¿Pero crees que es lo que tienes que hacer?
– Sí, claro que sí, creo, no sé, vamos, que sí, pero quiero hacerlo.
– Todos nos equivocamos…
– Y yo también. Pero no quiero oírme dentro de unos años diciendo “no sé que hubiera pasado, como tuve miedo no lo probé”
– ¿Miedo a que te digan que no?
– Sí, y a que me digan que sí también.
– ¡Vaya! que eres cobarde.
– Sí, lo soy. Siempre lo he sido, por eso no he dado el paso.
– ¿Y a que esperas?
– A que sea el momento…
– Los momentos no llegan, los decidimos nosotros.
– Tienes razón. Ya he dado mil vueltas al tema, ya he pensado todo lo que tenía que pensar, ahora sólo tengo que disfrutarlo!
– Será difícil afrontarlo ¿no?.
– De momento todavía no he llamado, así que déjame disfrutar de mi decisión, y cuando lo haya hecho, por muy mal que vaya, llegará un momento que disfrutaré de haberlo hecho y de lo que esté por llegar.
– ¿Qué quieres decir con eso?
– Pues eso, que siempre le doy vueltas a todo en lugar de disfrutar las cosas y debería dejar de pensar a veces.
– Perdona, por ahí no paso, hay cosas que tienen que pensarse mucho antes de hacerlas…
– No cuando las tienes claras. Lo que quieres es que haya alguien que te empuje, una señal que me diga ¡eso es! o alguien que diga «estoy aquí, no pasa nada»
– Pues esta vez no creo que sea así. Tu decides.
– Esta vez lo haré por mi. Superaré mis miedos. Voy a llamar.
555 12 28 26…
Pizzería Londres, ¿en qué puedo ayudarle?
Hola llamaba por el anuncio de se necesita personal…»