hay días en mi vida que rozan el surealismo o el absurdo
hay días en mi vida que rozan el surealismo o el absurdo. Como un diálogo de besugos pero hablado, escrito, gesticulado, vivido… durante 24h.
Y a las pruebas me remito, el resumen de mi jornada: insomio + couldinas + porno + ibuprofeno + náutica + barra libre de estrella damm + sueño + no saber como acabará el día
Os aseguro que todavía no sé que voy a hacer las próximas horas hasta llegar a casa. Si quedaré con Marisa, si tendré reunión con Natalia y el resto por lo de Estrella Damm Sailing Team, si resolveré asuntos pendientes, si acabaré llorando, riendo, borracha o dopada de tanto medicamento.
Otra cosa no podré decir de mi vida pero lo que sí es cierto es que cada día es una aventura que sé que empieza al levantarme de la cama pero que no se como transcurrirá y mucho menos como acabará. Pero que la vivo y la siento, para lo bueno y para lo malo, pese a que hay días en los que me encantaría ser un zombie que no siente ni padece. Pero (¡madre mía! ¡cuantos peros!) ‘mis amores’ me dicen que eso no lo voy a conseguir, que he nacido para que vivir y sentir la vida… pues vaya mier…
La verdad es que todos tenemos días y a veces épocas en las que tenemos días que rozan el surrealismo o el absurdo. No se que decirte solo el tópico de que el tiempo calma las cosas y las pone en su sitio. Por muy mal que vaya todo siempre acaba saliendo el sol, ya veras, te lo digo por experiencia. Deja pasar el tiempo y vive con intensidad lo bueno y lo malo de esta época de tu vida. Y si necesitas ayuda pídela y dejate ayudar. Ya sabes donde está tu prima mayor por si necesitas llorar, reir o lo que sea. Porque no hay nada más lindo que la familia unida, atada por lo lazos del amor, sentir que somos la misma sangre, sentir que es uno solo el corazon.No hay nada más lindo que la familia unida con un cariño puro de cristal. Que hermoso que es vivir con la seguridad de amar y ser amado de verdad. De una cosa puedes estar orgullosa: somos una familia unida.
Te quiero mucho Laurita.
[…] comenté que mi día empezaba al despertar y a partir de ahí se convertía en una aventura. Pero ahora sé que, en parte, soy una […]