1 peca en vertical
1 peca en vertical a la nuca 2 dedos más abajo. Otra en la diagonal izquierda unos 2 cm más abajo. La última a igual distancia y dirección que la anterior. ¿La última? ¿Por qué he dicho la última?
Puedo verlas asomar sobre el cuello de la camiseta blanca. Marrones y redonditas como estrellas pintadas por quien no distingue los colores. Cómo si la constelación de Orión hubiese querido al fin alinearse y ponerse en orden. La camiseta blanca le hace una arruga cuando el aire se cuela por las mangas. ¿De dónde viene el aire?
Sobre las pecas una línea negra que parece hacerse más grande y más pequeña según el momento. Baila al ritmo de los baches. Aire calido, luz dorada, olor a mar y un avance suave. ¿Dónde vamos?
Quiero quedarme aquí. No quiero abrir los ojos si no es para ver de nuevo las pecas. Sólo quiero oler el mar, la tierra caliente y a él. No quiero sentir otra cosa que su espalda en mi pecho, un muro que asegura que nada puede pasar. No quiero oir nada que no sea el viento colarse por mi casco y su voz tarareando una y otra vez la misma frase de la misma canción una y otra vez. No seré nunca más otra cosa que el momento en que veo sus pecas asomar por la camiseta blanca hinchada por el viento.
1 peca en vertical a la nuca 2 dedos más abajo. Otra en la diagonal izquierda unos 2 cm más abajo. La última a igual distancia y dirección que la anterior. ¿La última? ¿Por qué he dicho la última?