Nervios. Hasta que a las 23h30 oí las primeras notas de ‘No puedo apartar mis manos de ti‘ y empecé a gritar, a botar, a bailar… Estoy casi sin voz, con agujetas, con ojeras, pero con una sonrisa permanente desde que acabó el concierto de Hombres G en Cunit.
Y es que los años con concierto de Hombres G son años buenos

A las 19h00 nos fuimos de la playa, las 19h30 estaba en la ducha, a las 20h00 en el coche, a las 21h00 en Cunit preguntando a la policia local como llegar al concierto con mi camiseta de Hombres G, a las 21h15 en la estación de tren recogiendo a Natalia, a las 21h30 cenando en un bar de moteros de Cunit, a las 22h15 entrábamos en el recinto, a las 22h20 en la tienda de recuerdos (me compré una colección de chapas), a las 23h00 en la cola del bar pidiéndo cervezas…

Alli había gente de todas las edades. Dos matrimonios que habían ido con los niños de unos 10 años y que no dejaban de mirar a sus padres y a mi pegar botes y gritar en voz en cuello las canciones de Hombres G. Un grupo de pre-adolestentes compartiendo su primer paquete de tabaco, chicos (sí, chicos) con la camiseta de Hombres G saliendo del armario 20 años después de escucharles a escondidas… Estaba incluso Pocholo (bueno, no él, uno que se le parecía, que no paraba de bailar y cantar, se lo pasó bomba el tio).
No voy a ponerme a explicar que significan para mi, porque me gustan y demás. No quiero enrollarme, sólo diré que su ‘presencia’ en mi vida siempre coincide con momentos clave.
Fue catársico escuchar ‘Me siento bien‘, canción que ya se ha hecho sitio en mi ‘colección privada de canciones que insiparan buen rollo y optimismo’ y más que fuera seguida de ‘Si yo no te tengo a ti’, canción protagonista de mi boda y que compartí agarrados por la cintura con Jose… Sin palabras. Fenómeno fan total. Me tocó la fibra, que le vamos a hacer
Y salimos del concierto cantando por la calle ‘Me siento bien’, sin complejos.
Disfruté tantísimo del concierto y de la compañía que olvidé incluso que no tenía que tabaco